La última ocasión en la que Weissmuller ofrece su grito de guerra en su papel de hombre-mono. Pero no antes de cumplir la misión de rescatar a una bella sirena que es forzada a contraer matrimonio con un impostor que se hace pasar por el Dios Balu. Tarzán incluso llega a estar at...
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La última ocasión en la que Weissmuller ofrece su grito de guerra en su papel de hombre-mono. Pero no antes de cumplir la misión de rescatar a una bella sirena que es forzada a contraer matrimonio con un impostor que se hace pasar por el Dios Balu. Tarzán incluso llega a estar atrapado por un pulpo gigante cuando trata de llevar la calma a una comunidad de buscadores de perlas.
"TARZÁN DESAFÍA EL TERROR DEL HOMBRE-DIOS - ¡para salvar a la Reina de los buscadores de perlas!"
La última ocasión en la que Weissmuller ofrece su grito de guerra en su papel de hombre-mono. Pero no antes de cumplir la misión de rescatar a una bella sirena que es forzada a contraer matrimonio con un impostor que se hace pasar por el Dios Balu. Tarzán incluso llega a estar atrapado por un pulpo gigante cuando trata de llevar la calma a una comunidad de buscadores de perlas.
Era 1932 y la Metro Goldwyn Mayer estrenaba ‘Tarzán de los monos’. Tras ella empezaría una saga de gran éxito que marcó a generaciones a base de secuelas y continuas proyecciones en matinales y televisiones. Es verdad, el personaje ha dado lugar a varias decenas de películas con diferentes intérpretes en el papel del héroe de la selva. Él fue nada menos que el sexto (de hecho la primera adaptación es de 1918), y detrás vinieron muchos más. Pero, para el mundo, el único Tarzán de carne y hueso es y será siempre Johnny Weissmüller. Un hombre real (no como su mítico grito), aunque su historia, como la de estos clásicos del cine de aventuras, cada año que pasa resulta más increíble.