A sus doce años, Antoine Doinel se ve obligado no sólo a convivir con los problemas conyugales que sus padres no se atreven a afrontar, sino también a soportar las exigencias de un severo profesor. Un día, asustado porque no ha cumplido un castigo que el maestro le ha impuesto, d...
Inicia sesión para reaccionar
A sus doce años, Antoine Doinel se ve obligado no sólo a convivir con los problemas conyugales que sus padres no se atreven a afrontar, sino también a soportar las exigencias de un severo profesor. Un día, asustado porque no ha cumplido un castigo que el maestro le ha impuesto, decide hacer novillos con su amigo René. Inesperadamente, ve a su madre en compañía de otro hombre; la culpa y el miedo lo arrastran a una serie de mentiras y riñas que poco a poco van calando en su ánimo. Deseando dejar atrás todos sus problemas, sueña con conocer el mar y traza con René un plan para escaparse.
"Los rostros de los ángeles están marcados por la violencia."
A sus doce años, Antoine Doinel se ve obligado no sólo a convivir con los problemas conyugales que sus padres no se atreven a afrontar, sino también a soportar las exigencias de un severo profesor. Un día, asustado porque no ha cumplido un castigo que el maestro le ha impuesto, decide hacer novillos con su amigo René. Inesperadamente, ve a su madre en compañía de otro hombre; la culpa y el miedo lo arrastran a una serie de mentiras y riñas que poco a poco van calando en su ánimo. Deseando dejar atrás todos sus problemas, sueña con conocer el mar y traza con René un plan para escaparse.
El lanzamiento de Los 400 golpes de François Truffaut en 1959 sacudió el mundo del cine hasta sus cimientos. El retrato ya clásico de la adolescencia con problemas introdujo un nuevo director en el panorama cinematográfico y fue el gesto inaugural de la revolucionaria nueva ola francesa. Pero Los 400 golpes no sólo introducen al mundo a su precoz director, sino también dio a conocer su creación inborrable: Antoine Doinel modelado por Truffaut a partir de sí mismo. El personaje de Doinel (interpretado por el incontenible e irónico Jean-Pierre Léaud) reapareció en cuatro películas posteriores que retrataron a sabiendas sus innumerables frustraciones y enredos románticos de su adolescencia tormentosos pasando por matrimonio, los hijos, el divorcio y la edad adulta.